Liderazgo

Cómo reconocer tu estilo de liderazgo.

De acuerdo con los estudios de Human Synergestics International, existen 3 estilos de liderazgo principales. ¿Cuál es el tuyo?

Las empresas y el liderazgo han evolucionado. Hoy no puedes considerarte líder solo por el hecho de tener a tu cargo a un grupo de personas a las cuáles diriges hacia el logro de los objetivos. Lo que te hace un verdadero líder, es  generar un impacto positivo en los miembros de tu equipo de trabajo, en el contexto general de la organización y el desarrollo estrategias alineadas a la cultura de tu empresa.

Bennis and Nanus, en su libro Leaders, han señalado que actualmente el liderazgo también tiene que ver con “… permitir que las personas utilicen su propia iniciativa y experiencias…”, lo cual amplía la responsabilidad de este impacto positivo hacia terrenos más enfocados en el desarrollo y bienestar de las personas, además del logro de los objetivos, para poder contar con un equipo que pueda ser guiado en una dirección efectiva y se desempeñe con un compromiso total para el cumplimiento de la estrategia.

“La evolución y efectividad de tu liderazgo corresponde definitivamente al impacto que causas en tu equipo de trabajo y en tu organización.”

De acuerdo con los estudios de Human Synergestics International, existen 3 estilos de liderazgo principales:

1) Pasivo/Defensivo

Este estilo de liderazgo adopta estrategias que hacen que las personas de su equipo de trabajo se sientan inseguras, controladas, restringidas y con interacciones personales conflictivas, dentro del equipo y la organización. En casos extremos, acentúan la necesidad de seguridad de los miembros de su equipo y los inducen a satisfacer estas necesidades de seguridad relacionándose y desempeñándose en formas muy cautelosas y a la defensiva.

Para poder mantener esta seguridad, se enfocan más en las personas que en las tareas, consideran más adecuado “jugar a lo seguro” en lugar de tomar riesgos razonables alineados a los intereses de la organización.

2) Pasivo/Agresivo

Directa o indirectamente este estilo de liderazgo utiliza estrategias que provocan que las personas se sientan ansiosas con respecto a su estatus e influencia, preocupadas con respecto a cómo son vistas por los demás, y centradas en acciones y tareas irrelevantes pero notorias en donde puedan quedar bien y lucir “competitivos” ante los demás.

En el extremo este estilo de liderazgo acentúa la necesidad de mantener el estatus, para lo cual promueve comportamientos agresivos y estresantes. Este estilo está más inclinado hacia el cumplimiento de las tareas, dejando a un lado el desarrollo y bienestar de las personas. Genera una tendencia a satisfacer las propias necesidades del líder antes que las de organización a través de acciones agresivas en contra de los otros miembros o áreas.

3) Constructivo

Este estilo de liderazgo crea ambientes de trabajo que promueven el crecimiento y logros en las personas, los impulsa a pensar y comportarse en formas que les ayudarán a lograr sus objetivos y los de la empresa.

Se refleja un sano equilibrio entre las personas y las tareas, una orientación hacia el logro de metas tanto personales como organizacionales y un compromiso con el logro de los objetivos a través de acciones y esfuerzos compartidos, colaborativos y de cooperación.

Permite que las personas cumplan con sus necesidades de satisfacción personal y profesional a través tanto de su desempeño, como de sus interacciones con los demás.

Lo que necesitamos en estos tiempos de altas demandas y retos empresariales es un estilo de liderazgo constructivo. Para lograr esta evolución es importante que primero identifiques cuál es tu estilo actual, y en su caso, tomar acciones correctivas, orientadas hacia el desarrollo de un estilo de liderazgo constructivo.

Te sugiero:

  1. Te enfoques en observar el tipo de impacto e influencia que ejerces en tu equipo de trabajo, ¿Cómo se desempeñan y comportan entre ellos y que tipo de hábitos de interacción tienen?
  2. Pidas retroalimentación, realizando una evaluación en la que los miembros de tu equipo, pares y tus superiores describan tu estilo de liderazgo y el impacto que tiene en el comportamiento de otros.

A reserva de una comprensión y estudio más profundo en cuanto al impacto de cada uno los estilos de liderazgo antes mencionados, te comparto algunos tips de observación de cada estilo, tomados del diagnóstico Leadership/Impact de Human Synergestics, que te podrán dar una idea de hacia dónde está inclinando tu estilo de liderazgo actual.

Liderazgo Pasivo / Defensivo 

  • Adheridos a las reglas y políticas, tratando de encajar en el molde;
  • buscando aprobación y manteniendo relaciones interpersonales para agradar;
  • posponiendo o evadiendo la toma de decisiones y responsabilidad;
  • esperan que se les diga lo que hay que hacer para evitar ser culpados por un error, tratando de mantener un bajo perfil para no ser expuestos.

Liderazgo Pasivo / Agresivo

  • Señalan los errores constantemente, muy críticos para hacerse notar y desechan las buenas ideas de los demás;
  • actúan en formas agresivas y estresantes para lograr el resultado, quieren controlar y se enfocan en construir su base de poder hacia los demás;
  • operan bajo una estructura de “ganar/perder”, hacen lo necesario para lucir bien y tratan siempre de ser mejor que sus colegas;
  • establecen metas poco realistas, quieren ser los mejores hasta en los más mínimos detalles y trabajan largas horas para lograr objetivos a muy corto plazo.

Liderazgo constructivo 

  • Establecen metas desafiantes pero realistas y planes para alcanzar dichas metas;
  • disfrutan su trabajo, se desarrollan personal y profesionalmente, resuelven problemas en formas creativas e integras;
  • se ayudan entre sí y son un apoyo para las demás áreas, proporcionan retroalimentación positiva;
  • interactúan como parte de un equipo, son sensibles a las necesidades de los demás y son cooperativos.

Espero que estos tips te sean de gran utilidad, y recuerda, no hay manera de tomar el camino correcto hacia la transformación y evolución, si no sabemos primero en dónde estamos.

 Fuente: https://www.entrepreneur.com/article/296423
Ivette de Jacobis
Consultora de bienestar emocional